Pagar el peaje del Huerna ye una vergüenza. Y no porque sea vergonzoso que los asturianos tengamos que aflojar la panoja si queremos transitar por una autopista mínimamente decente. Ye porque además ye un pecado cobrarte por entrar al PARAÍSO. Por eso te damos 4 TRUCOS INFALIBLES PARA NO PAGAR EL PEAJE DEL HUERNA:


Ir por el pajares:

Obvio. Ahorres 13 euros que son 4 botellas de sidra y un bollu preñau. Solo por eso merez la pena plantearse el viaje. Pero piensa que pasar el pajares ye como viajar en el Dragon Khan y en estes feches ye muy probable que atopes al yeti haciendo auto-stop. Además recuerda llevar provisiones y sobre todo… NO ir en “playerinos”. Y por supuesto nunca llames al 112. ¿La razón? Ya somos “mayorinos”. DIFICULTAD: 7/10.

Saltalu con pértiga:

¿Puede hacese? Puede hacese. Si yes asturianu. Si yes murcianu no lo intentes o pide cita en VITALDENT. Pero recuerda que con pértiga pases tú… el coche queda en tierra. Luego tovía te falta una caminata guapa y además meterse en el negron a pata ye como cruzar el purgatorio: solo vas a oír gritos de foriatos que piensen que lleguen a Mordor. Alternativa: Ligar con un canguro o comprar una catapulta en IKEA. DIFICULTAD: 9/10.

El truco del pañuelo y el copiloto enfermo.

Para este truco necesites copiloto. Se trata de que cuando estés llegando a la barrera del peaje grites de viva voz: “Abre. ¡Que se me muere, que se muere!”. El copiloto deberá mover la cabeza de manera circular emulando a la niña del exorcista y vomitar bilis, efecto que se consigue comiendo un cachopo francés. En condiciones normales, y siempre que el operario del peaje no sea cazurru, levantará la barrera asustado. En el momento que pases mira pa atrás y haz un corte de mangas. Mereceslo. Si el operario no pica, el copiloto moverá la cabeza de manera circular emulando a la niña del exorcista y vomitará bilis, pero del guantazu que se habrá metido contra la valla del peaje. DIFICULTAD: 5/10.


Pagar con dinero del Monopoly.

Un asturianu siempre paga. Esto ye así, viene en la Biblia. Y además remarcalo con un: “¡será por perres!”. Pero hay un vacío legal que podemos aprovechar y se trata de colarle al operario del peaje dinero del Monopoly. Presta atención: Acerqueste al de la ventanilla con una ñocla encima la cabeza para atraer su atención. Luego saques en una mano el dinero y en la otra un muñecu de guiñol con el que empieces a facer el pijo. En esi grado de desconcierto le cuelas los billetes falsos. Si te descubre, grita: ¡compro dos calles!”. Tal vez así lo engañes. Si no, termines en la cárcel. Y no en la del Monopoly. DIFICULTAD: 4/10.

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