La aplicación móvil Pokemon Go sigue causando furor y estragos allá donde llega. Los últimos disturbios relacionados con el uso del videojuego para móviles que arrasa en todo el planeta se produjeron esta misma tarde el prau del Carmín de la Pola.

Sobre las 17:45, bajo un sol abrasador, un pequeño pokemon de agua llamado Squirtle aparecía por sorpresa a escasos metros de una de las barracas de la fiesta. El presencia del personaje, y las incontenibles ganas de atraparlo, provocaron una estampida de miles de jóvenes jugadores cuyas consecuencias aún están siendo evaluadas por la policía y la guardia civil.

Por desgracia, las nuevas tecnologías están acabando con una de las tradiciones más pintorescas de los asturianos. Antes, los jóvenes acudían a los balcones de la Pola para “pedir el agua”. Ahora, lo hacen a sus smartphones para atrapar al pokemon de agua.

(Chiste basado en la idea original del arbeyu Israel Casal Roman. ¡Muches gracies artista! ;))