Después de la polémica rueda de prensa posterior al partido de Copa del Rey contra el Eibar, Asturias ha elegido a Abelardo como interlocutor para negociar con Rajoy la retirada del PEAJE DEL HUERNA. ¿Las razones? Obvias. ¡Si no lo consigue él, no lo consigue nadie! ¿Pero no lu visteis? ¡Si sacó tanto les garres que parecía Lobezno! Y desde el gabinete del presidente ya han expresado su parecer: “preferimos que venga Jackie Chan”.

Y es que nosotros imaginamos que la secuencia sería algo tal que así: El técnico asturiano llega a Moncloa y no duda en señalar a Rajoy de querer hacer daño a Asturias cuando le pregunta por qué quiere quitar el peaje: “No lo hago porque me lo pida la gente. Siempre vas por ahí campeón…”.

Rajoy, un tanto desconcertado, le habla entonces del partido del Eibar para disimular. Pero ahí es cuando Abelardo termina por explotar del todo. “Vuelves a incidir en lo mismo, ¡quédate con lo bueno, gallu! ¿Pregúntote yo acaso por la LEY MORDAZA?” Mariano Rajoy no sabe dónde meterse y le propone rebajar el peaje a la mitad, ya que según él: “Los asturianos son muy asturianos y mucho asturianos”.

Pero Abelardo insiste: “Siempre vas a lo puto negativo, ya nos conocemos. Y ahora cuéntalo en el CONGRESO, que os doy una hostia que mueres tú de la hostia y el Congreso de la onda expansiva”. Entonces Rajoy se retira alegando que tiene clase de spinning.

Poco después de estas declaraciones, el técnico se muestra arrepentido de las formas pero no del fondo de sus críticas: «Sólo me arrepiento de haber dicho algún taco. En lo demás me reafirmo. Incluso si llego a tener un morrillu a mano, pongo-y un turbante y repito LA RECONQUISTA. ¿12,95 euros una autopista? El asfalto que ye, ¿de alquitrán o de platino?

Más tarde, Mariano Rajoy en declaraciones a TVE y desde muy lejos, le lanza una andanada a Abelardo: “Essshhh usted un RUIZ”. Pero en el momento que ve al del sporting coger carrerilla, rectifica y le manda un mensaje al móvil diciéndole: “se fuerte, Abelardo”. ¿Bajará el peaje entonces? ¿Si? ¿No? Lo que está claro es que al menos el presidente del gobierno de España ya sabe donde queda Asturias: ¡PARRIBA!