La Corte Penal Internacional (CPI) ha condenado a 18 años de prisión y un par de hosties “bien daes” a RUBÉN ANTÓN, por crímenes contra la humanidad cometidos en su bar de Laviana.

La sentencia deja claro que Rubén, de profesión CHIGRERU FALTOSU, cobró la botella sidra a 3 euros durante los últimos 4 años. Añade que no solo lo hacía a madrileños sino también a asturianos de 2º y 3º generación. El chigreru además se ayudaba de escanciadores eléctricos y solo ponía pinchu los meses capicúa.

El fallo subraya la crueldad del acto y recoge duros testimonios de víctimas que llegaron a sufrir estos abusos por parte de Rubén: “Cagon su madre, dejábate el bolsu temblando”, relata Gaudencio entre sollozos. “Aquí nadie se atrevía a denunciar porque era el únicu que tenía el GOL TV y si abríes la boca jodíate el futbol los domingos”. Las quejas continuaban: “Con los cazurros todavía era más cruel”, relata una de las cajeras del Lidl de al lado del chigre. “Venía aquí a comprar mistol y rellenaba les botelles de sidra con el jabonón esi… ¡Si los ves a los probes echar burbujes por culo!”.

No es la primera vez que Rubén Antón está condenado de gravedad por las autoridades. En 2009 fue acusado de rellenar cachopos con jamón york y en 2001 la policía le tiroteó por vender un paisano de ojos saltones como si fuera el CAMPANU.