Eran las 20:15 de la tarde cuando el nutrido dispositivo policial desplegado en la Semana Negra de Gijón detectaba algo inusual y alarmantemente sospechoso. R. S. P., vecino de Mieres, portaba en sus manos un objeto que hizo que se dispararan todas las alarmas. Se trataba de un libro, un ejemplar de “El halcón maltés” de Samuel Dashiell Hammett que, según él, acababa de comprar.

Al escuchar tan rocambolesca explicación, hasta un total de 5 agentes se abalanzaron sobre el sospechoso para primero inmovilizarlo y después quitarle el libro. El comisario al mando de la operación, Jorge Pastor, nos relataba así los hechos:

“¡¡¡Home no me jodas!!! ¡¡¡Un libru en la Semana Negra!!! ¡Aquello era más sospechoso que un políticu honrau! Dímonos cuenta enseguida que esto podía ser algo muy gordo. Y vamos tirar del hilo y llegar donde haga falta… ¡caiga quien caiga! ¡oiste!”

Tras un exhaustivo interrogatorio, R.S.P. seguía manteniendo su versión de los hechos, asegurando una y otra vez que estaba en la Semana Negra por su valor literario y cultural. El sospechoso continúa a estas horas en la comisaría. Y aún no hizo uso de su llamada a un abogado, en su lugar avisó a un amigo para advertirle que no podría ir al cine a ver “esa película iraní tan buena en versión original”.