(Traducido del catalán).

Querida ANGELS: De sobra sabes que visitar ASTURIAS, la tierra natal de mi bisabuelo, siempre ha sido uno de mis mayores anhelos. Y este año al fin me he decidido así que para ya me fui. El viaje en autobús no estuvo mal, lo único que no se pillaba el Wifi. Aunque mi primer susto fue al llegar a la entrada de la región. Todo el viaje hizo un sol de justicia hasta que nos metimos en un túnel que ellos llaman NEGRÓN. A la salida y en cuestión de décimas de segundo todo se volvió oscuro. Lluvia, frio, niebla. Mi primer instinto fue buscar orcos. Porque aquello parecía Mordor.

Tal sinsentido no pude aceptarlo por lo que rompí a llorar junto un matrimonio madrileño y 3 andaluces que venían de despedida de soltero. Aquello contrastó enormemente con la actitud de los asturianos que viajaban con nosotros. No te lo creeras, Angels… ¡pero ellos empezaron a reír y cantar! Se pusieron de pie, se cogieron de las manos y tararearon “Asturias, patria querida”. Juro que durante un instante me pareció que nos miraban con ojos diabólicos, como si fueran a sacrificarnos. Juro que esa fue mi sensación, Angels.

Al poco de continuar el viaje nos detuvimos en una especie de restaurante que ellos denominaban “chigre de tola puta vida”. Los 3 andaluces prefirieron quedarse en el autocar rezando… pero yo soy catalán, Angels. Si queremos la independencia no podemos sentir miedo. Debemos mirar hacia adelante con valentía… y ese fue mi error. Maldito error.

Nada más entrar en el “chigre” me dieron a probar algo que ellos llaman HOSTIA. Ésta en concreto la denominaban “a mano abierta”. Parece ser que es una tradición entre los lugareños. Eso y cagarse en sus madres. Por cierto, pídeme cita para el dentista que tengo un par de muelas dañadas. Luego me senté a contemplar el panorama que era cuando menos curioso. Los lugareños se daban golpes violentos entre ellos y reían y bebían de ese brebaje llamado sidra. Que no te lo vas a creer… ¡pero tiraban desde lo alto de la botella! Lo salpicaban todo y no es por nada, Angels… ¡pero pagar 2.50 por BOTELLA y que la mitad se derrame! ¡Qué va a ser lo siguiente! ¿¿Dejar de pitar el himno español?? Hombre por dios…

Y llegó la hora de la comida. El fin se acerca, Angels. El matrimonio madrileño se atrevió con una especie de edredón que aquí llaman “cachopo”… y explotaron, Angels, ¡los madrileños explotaron! Aunque eran votantes del PP, no siento lástima por ellos. Yo en cambio preferí probar un cocido típico de la zona: FABADA. Pero solo pude tomar dos cucharadas antes de que mi cuerpo empezase a rebelarse contra mí: sudores fríos, temblores… ¡y esa tripa, Angels! ¡Ay, esa tripa! Esa tripa que me hablaba y me decía “purque purque…”.

Y es que la fabada igual que entró salió. Pero en estado gaseoso. Se había transformado en algo que brotaba de mi culo con vida propia. No quiero ser desagradable, Angels. Pero la acepción correcta sería “sifón humano”. Aunque he de reconocer que los lugareños se preocuparon por mí y me dijeron algo en su dialecto que no entendí bien: “CAGÁSTETE, ¿ho?”. Esa creo que fue la expresión.

Todavía convaleciente por la fabada se empeñaron en traerme el segundo plato, una especie de araña gigante a la que llaman ÑOCLA. Y si, que dios me perdone, se parecía a tu madre. Después de colgármela de una oreja (que según ellos es tradición en Asturias), me introdujeron otro de esos bichos autóctonos por el pantalón. Este recibía el nombre de “bugre”. Y por cierto, ya no va a hacer falta que haga la vasectomía, Angels. Todo controlado.

Ahora te escribo parapetado en el baño del “chigre”. Los asturianos han montado en cólera porque para confraternizar con ellos he pedido una SIDRIÑA. No sé qué ha sucedido, Angels… pero se han vuelto muy violentos. Oigo gritos fuera, creo que han sacrificado a los tres andaluces porque gritan “ozu quillo” y chillan mucho. Te escribo estas letras por si no consigo salir vivo de aquí…

…pero también te las escribo por si consigo salir vivo. Porque tanto si consigo salir vivo como si salgo muertu nun pienso volver contigo ni con la cara ñocla de tu madre. A pesar de todo, esto ye un PARAÍSO, fia… ¡Un paraíso con folixa asgaya y una xente perguapa! ¡Que independencia ni que mi madre! ¡Independizame de ti ye lo que me fae falta, redios! ¡Hala arrascala! ¡PUXA ASTURIES, manín! Gallu, échame otro culete…

¿CONTINUARÁ?