El Rey emérito volverá a pasar por el quirófano tras su enésimo accidente de caza. La mala suerte se ceba una vez más con el monarca español. Aunque en esta ocasión, el percance no se produjo en tierra extranjera y armado con un rifle, sino en su propia casa con un simple smartphone. Según confirman fuentes muy cercanas a Zarzuela, la fiebre de Pokemon Go alcanza también a la Casa Real, y lo hace con aparatosas consecuencias.

Don Juan Carlos se encontraba en los jardines del Palacio del Pardo en compañía de su nieto Froilán, jugando a la aplicación móvil de moda, cuando ambos avistaban una pieza de excepcional valor. Se trataba de un Pokemon legendario llamado “Corinna Zun Cachu”, un trofeo que ninguno de los dos ostentaba en su colección, y que rápidamente se apresuraban a atrapar.

Froilán, ayudado por su espíritu inquieto y juventud, saltaba uno de los setos de los jardines, buscando una posición óptima de disparo para su pokebola. Pero don Juan Carlos, menos acostumbrado a las nuevas tecnologías, se despistaba con el whatsapp entrante de una amiga, y perdía tontamente el equilibrio.

Según comunicaba su médico personal, el Rey emérito será operado una vez más de su maltrecha cadera, y deberá renovar su Iphone 6-S tras el inoportuno accidente.

La Casa Real no quiso responder a este medio para dar más detalles del estado de don Juan Carlos. Pero el propio Froilán, nos tranquilizaba dejando este mensaje en su perfil personal de Twitter:

“¡Animo abuelo! Lo de tu cadera se cura, pero lo de tu puntería… ¡no hay entrenador pokemon que lo arregle!”