En medio de una gran expectación, ante un Molinón prácticamente lleno, Abelardo, Quini y parte de la dirección, presentaban al fichaje más potente del año para el equipo gijonés.

El japonés Julian Ross, central prodecente del Mambo F.C., se enfundaba la que será su camiseta durante las próximas dos temporadas. Según pudo saber este medio, la intención del jugador era cerrar un acuerdo de mayor duración, pero algunas dudas sobre su estado de forma hicieron optar al Sporting por un contrato más táctico y renovar en función de los resultados.

Ross se declaraba Sportinguista de toda la vida. Y aseguraba que siempre ha llevado a este Club en el corazón. Quizás por esa misma razón, este es el órgano que le ha dado algún que otro disgusto en el pasado.

Aunque se declaraba ilusionado y lleno de confianza, el Molinón le causa mucho respeto. Pues en las multiples ocasiones que asistió como espectador, siempre escuchó cierto malestar hacía él en la grada:

¡¡¡Cagonross, corre guaje!!!!! ¡¡¡¡Cagonross!!! ¿¿¡¡cómo que orsay??!!! ¡¡¡¡No metes un gol ni al arcoíris, cagonross!!!!

Mark Lenders y Oliver Atom lejos de las posibilidades del Sporting.

Hoy, también se confirmaba lo que era un secreto a voces en Mareo. El club rojiblanco llevaba meses negociando con el entorno de otros dos jugadores japonenes, pero las conversaciones finalmente no fructificaron. Al parecer, ambos estaban dispuestos a rebajar su caché por defender al Sporting, pero había un problema insalvable con sus honorarios. Porque ninguno de ellos aceptaban cobrar únicamente en corticoles y bolsas de patatitas Pumarín, querían dinero de verdad contante y sonante. Sobre este espinoso tem, Lenders dejaba unas declaraciones días atrás en el diario Marca.

¡¡¡Cagonmimadre gallu!!! Vale… seré un dibuju animáu, ¡pero no tontu!