A las 16:15 de esta misma tarde, La Corte Internacional de Justicia (El Tribunal de La Haya), emitió un comunicado a los medios para informar de que había dictado sentencia sobre el caso de Jenaro Roca del Valle. El conocido chef madrileño se hizo muy popular a finales de 2014 cuando abrió “El Pufu”, un restaurante de “cocina experimental” en la zona más noble de Oviedo.

La carta de “El Pufu”, rápidamente llamó la atención de todos los críticos gastronómicos, convirtiéndole en ganador de varias estrellas Michelín. Pero la ambición de Jenaro Roca no tenía límites, y en febrero de 2015 creo el plato que ahora dará con sus huesos en prisión.

“El cachopo light con reminiscencias de lima, comino y lecho de patatinas tiernas de la huerta de la abuela”

Un engendro culinario que puso en alerta rápidamente a las autoridades de la capital del Principado. Un juez de la Audiencia Provincial ordenó la prisión cautelar, y sin fianza, del chef madrileño. Pero el crimen de Jenaro Roca se le quedaba pequeño a la justicia asturiana… y a la española.

Tras multiples presiones desde diferentes potencias mundiales, el ministro del interior Jorge Fernández Díaz, ordenó la extraditación de Jenaro, para que fuera juzgado por La Corte Internacional de Justicia por posibles Crímenes contra la Humanidad.

Los abogados del chef, trataron de poner en valor el atenuante de que el cachopo, a pesar de ser light, tenía un “lecho de patatinas”, por lo que respetaba parte de la tradicón del plato. Pero el tribunal se mantuvo firme y declaro que semejante aberración no podía quedar impune, ni recibir atenuante alguno.

Hoy, la sentencia de 32 años de prisión contra el chef es celebrada por millones de amantes del cachopo de todo el mundo. Un criminal menos acecha entre los fogones de nuestras cocinas. Y todos tenemos una esperanza: que la pena de Jenaro sirva de ejemplo para que un caso tan dramático no vuelva a suceder. ¡EL CACHOPO ES SAGRADO!