Para qué estudiar una carrera universitaria, un master, o gastar una fortuna en hacer un MBA en el extranjero. Un pequeño trozo de madera sobre los labios es todo lo que necesitas para convertirte en un experto en cualquier tema que se te ponga por delante.

Un estudio de la Universidad de Colloto acaba de demostrar lo que muchos ya sospechábamos: la inteligencia de un asturiano está íntimamente relacionada con el uso de un palillo mientras habla en el chigre.

El trabajo presentado está basado en los análisis llevados a cabo durante más de tres meses en diferentes llagares, chigres y sidrerías, situados entre los concejos de Oviedo y Siero. Y los resultados no pueden ser más contundentes:

15 de septiembre. El Tonel de Colloto.
Falo García Castañón exponía, sobre una pipa de sidra, la “Teoría Económica de Juegos no Cooperativos” de John Forbes Nash, así como la mejor manera de cuchar les freses.

2 de octubre, La Chalana.
Julio Casielles Miranda explicaba con gran maestría, subido a un futbolín, “El Mito de la Caverna de Platón” y las razones del descenso de Podemos en la última encuesta del CIS.

22 de noviembre, Tierra Astur Colloto.
Paco Alonso Quirós demostraba en una servilleta la “Teoría de la Relatividad” de Albert Eistein así como las razones por las que el Oviedo no subirá tampoco este año a primera división.

Filosofía, política, ingeniería, economía, física cuántica… el estudio demuestra, sin ningún genero de dudas, que todo el conocimiento del mundo coge dentro de un chigre asturiano. Porque sí, todos estos individuos tenían algo en común: altas cantidades de sidra en sangre y el uso del palillo mientras hacían sus brillantes exposiciones.

Además, el mismo citado estudio, demuestra que apostillar las frases con un “¡dígotelo yo!” o un “¡¿oyisti!?, aumenta hasta un 82% la credibilidad y la atención sobre las mismas.

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