Aparecen nuevas y estremecedoras noticias sobre el escándalo en la sede de UGT Asturias. El caso, que sorprendía a todos los medios esta mañana, podría ser más grave de lo anunciado en un primer momento. Y tras la inicial intervención de la Guardia Civil, deteniendo a cinco personas, ahora es el turno de los agentes del Seprona.

Según pudo saber este medio, tras algunos minutos registrando la sede, uno de los agentes notaba un fuerte olor a marisco. Entonces, siguiendo su instinto y el embriagador aroma a pedreru, descubría una estancia secreta con una mercancía inesperada: una cetárea clandestina con andaricas, quisquillas, ñoclas, centollos y más de 300 bugres del país.

El ex-secretario general, pillado infraganti destruyendo pruebas

Simultáneamente, en otra de las plantas del edificio, varios agentes sorprendían al ex secretario de UGT Asturias, Justo Rodríguez Braga, destruyendo unos discos duros golpeándolos con una gran pata de ñocla.

De este modo, lo que empezó con unas presuntas irregularidades en las subvenciones para la formación, podría acabar añadiendo delitos de otra naturaleza. Al parecer, en el sindicato asturiano no solo se inflaban los presupuestos, sino también ellos mismos… ¡a marisco fresco y sin declarar!

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, continua trabajando en estos momentos en el interior del edificio. La cantidad de documentos y pruebas incautadas supera todas sus expectativas. Únicamente han pedido algo más tiempo, sidra asgaya, y varios paquetes de toallítas perfumadas.