Tras el enésimo intento de acuerdo, el Parlamento regional renunciaba esta semana a una de las medidas más reclamadas por todos los asturianos. La Ley de la Caleya, conocida popularmente como “El que la tira va a por ella”, parecía a priori una propuesta bien recibida por todos los partidos de la Cámara. Pero finalmente, fue imposible el acuerdo y seguirá sin ser oficialmente aprobada.

Tras unas primeras impresiones muy positivas entre los partidos, que parecían mostrar sintonía, pronto empezaron a surgir las diferencias entre los diputados de cada signo:

Partido Popular y Foro Asturias apostaban conjuntamente por privatizar la caleya y poner un peaje en el interior de la misma. De este modo, pretendían cobrar tanto por ir como por volver con “ella”.

El PSOE, por su parte, defendía que los asturianos merecíamos una caleya mejor y que los recortes del gobierno nacional la habían rebajado a la categoría de “matu”. Pero no profundizaron y se olvidaron de dar medidas concretas sobre la ley.

Podemos e IU apostaban por no tener que ir uno mismo “por ella”, sino crear 20.000 puestos de funcionarios públicos que nos la trajeran. Si bien no especificaban en ningún momento, cómo conseguirían encajar en los presupuestos regionales el coste de poner “en la caleya” semejante masa laboral.

Ciudadanos parecía el partido más predispuesto a colaborar por aprobar la Ley. Sus diputados expresaron su deseo de pactar con cualquiera, porque “el que la tira siempre merece una caleya mejor”. Pero al no haber acuerdo, pactaron por estar de acuerdo con el desacuerdo.

Finalmente, una vez más, seremos los asturianos los que pagaremos la falta de dialogo entre los partidos políticos. De este modo, cada vez que la tiremos, tendremos que seguir yendo nosotros mismos a por ella.