Todo estaba listo. Incluso el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo iba a asistir al acto de inauguración de la planta solar que el empresario chino CHUAN MANLIAO quería montar en Noreña. Se trataba de una primera fase que iba a construir Acciona y con una capacidad de 160 megavatios. Pero se les olvidó un pequeño, minúsculo, imperceptible detallito de nada. EL PUTO SOL.

Y es que en Asturias no hace sol, pa que nos vamos a engañar. Si ya ye una odisea tender la ropa y que te seque, como pa poner una planta solar. Por eso la policía entró de lleno a investigar a Chuan Manliao. Porque aquello les sonaba raro. Y es que la policía no es tonta, amigo. Chuan si. Para empezar descubrieron que sus padres eran primos. Luego que no tenía estudios sino una etiqueta de anís el mono. Finalmente su apetencia por chupar candados y peinar bombilles llevó a las fuerzas de seguridad del Estado a confirmar sin ningún género de dudas que el empresario chino era mongol de nacimiento y encima se entrenaba.

Chuan Manliao además ya era conocido en otras partes del mundo. En concreto había tenido un puesto de helados en el Polo Norte y durante años fue vendedor de Biblias en Afganistán. “Yo no sabel que en Astulias llovel tanto”, dijo el chino en un perfecto castellano. O casi. “¿Pol eso sel velde?”. El juez autorizó entonces la detención del empresario chino por presunta estafa y la policía se personó en las oficinas de su empresa, PUFINSA.

Allí se encontraba reunido con varios políticos asturianos que le prometían subvenciones a cambio de llevarse ellos unas pequeñas comisiones de solo miles de millones de euros de nada. La policía entró disparando y luego preguntó. Chuan en esos momentos estaba intentando cebar a un pichón por el culo. En la redada se incautaron 2 kilos de marihuana, putes, una revista SUPERPOP y el pichón que sonreía. Pasa a disposición judicial el pichón. Los políticos son puestos en libertad por falta de pruebas porque el fiscal considera que tener grabaciones con las conversaciones donde reconocen la estafa y ellos con maletines llenos de dinero en las manos no son pruebas concluyentes.

Chuan Manliao se libra también de la cárcel por tonto e inicia un nuevo reto, un MCDONALDS en Irán. Como dijo el juez: “a mí esto ya me sonaba a cuento chino”. Pues eso.