Cristian Grey no solo ha revolucionado la taquilla cinematográfica, sino que también ha hecho lo propio con la vida amorosa de muchas parejas. O al menos la de GALINDO y ADELINA, dos asturianos que vivieron la pasada semana una rocambolesca historia.


Y es que esta vecina de Laviana, después de ver la 3º y última entrega de la saga quiso experimentar nuevas prácticas sexuales con su marido. Para ello cogió un pepino del tamaño de un brazo y comenzó a introducírselo por el ano a Galindo, que solo acertaba a balbucear entre llantos: “Ay mamina”.

“Esa película pusome más caliente que la PARRILLA TIERRASTUR y como el mi marido taba todo el día diciéndome que había que experimentar cosas nuevas, me lance”. Parece ser que el marido no se negó en un principio porque estaba medio adormilado y creía que las prácticas sexuales que le susurraba su mujer se reducían a la habitual postura del misionero que llevaban años practicando. Después de los primeros centímetros de pepino, el hombre no podía articular palabra. “Yo asusteme porque Galindo empezó a encoger como los callos en remojo”, decía una Adelina aún estupefacta.

Pero la historia no terminó ahí. Después del pepino, Adelina quiso seguir practicando secuencias de la película y le propinó 69 bofetones a Galindo, hasta que vio que su marido no respiraba. Llamó entonces a los servicios de urgencias, que trasladaron al afectado al hospital. Allí intentaron reanimarlo, pero murió a causa de los daños cerebrales producidos por el pepino. Después de 15 días fue dado de alta y ahora es VEGANO.


No es el único acto “escabroso” que se ha vivido desde el estreno de la última entrega de “50 Sombras de Grey”. Por eso, desde la página oficial de la GUARDIA CIVIL han pedido a las parejas más entusiastas que no intenten imitar las escenas de la película porque puede tener consecuencias graves como las nueve veces que el cuerpo de bomberos ha acudido a ayudar “a hombres con el pene atascado en una botella de sidra”.

Sí, todos asturianos.

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