Con esfuerzo, voluntad y empeño todo se puede conseguir, o al menos ese es el mensaje que podemos extraer de la historia de XURDE VALLE, un joven asturiano de 37 años que perdió 4 kilos después de Navidades y acabó convirtiéndose en toda una estrella del fitness en Instagram, Spotify y Cash Converters.


Después de haber llegado a pesar más de 80 kilos tras comer en las fiestas de fin de año turrón, cachopo, peladillas, fabada, polvorones, pixín amariscao, cachopo, arroz con leche, charlota, pastel de cabracho, 15 kilos de gambón y cachopo, Xurde tuvo la fuerza de voluntad de cambiar su vida cuando se sentó sobre una silla y debido a su peso la rompió y de paso aplastó a su abuelo que estaba debajo recogiendo una moneda de 20 céntimos de euro: “Fue muy humillante y me devastó. Pero no el aplastarlo, el que se agachara a por 20 céntimos, ¡si era prejubilau, coño!”, explicó para la BBC.

Para lograr bajar de peso, este asturiano natural de Boñar, contrató a un entrenador llamado Fredrik Magnusson, más conocido por “la puta bestia parda que parece una ñocla y tiene más nervios que un filete del Pryca”. Aunque también lo llamaban simplemente “Fred”. Xurde entrenó con él durante tres veces por semana durante una semana y bajó esos 4 kilos que le sobraban. Eso y que estuvo 7 días a agua y acelgas.

Pero entonces sobrevino la tragedia. Xurde llegó a casa gozoso, jubiloso, lleno de alegría… y gritando: “¡¡Mama!! ¡¡Perdí 4 kilos!!”. A lo que la madre con cara de enfadada le replicó: “¿¿Cómo?? ¡¡A qué voy yo y los encuentro!!”. Dicho y hecho. En cosa de 0,00004 microsegundos los kilos aparecieron repartidos entre la barriga, los mofletes y el culo de Xurde. Haber estudiao.


Y es que nunca retes a una madre a que encuentre algo. Y menos si es una madre asturiana. Da igual que sean llaves, kilos o el Código Da Vinci. Porque lo encontrará. Y SABESLO.

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