Parece increíble pero sucedió realmente. Los dos amantes estaban totalmente ajenos a lo que ocurría a su alrededor. Tanto que algunos tomaron fotos que rápidamente se han convertido en el fenómeno viral del verano en Asturias. Si, Tremenda escena la que se toparon los viandantes de una espicha asturiana celebrada la semana pasada. cuando una pareja de carne y hueso se puso a BEBER AGUA EN PLENA ESPICHA. En una mesa al lado de un tonel dieron rienda suelta a tamaña locura ante la mirada atónita de quien pasaba por allí. Tan implicados estaban en lo suyo que el público tomó fotografías del acto y ellos ni se percataron. Las imágenes, como era de esperar, rápidamente dieron la vuelta al mundo.

La situación empeoró cuando los camareros, estupefactos, les ofrecieron un culete y ellos lo rechazaron. Ante la insistencia, la mujer lo probó mojando los labios pero inmediatamente escupió el líquido: “Aghhhh, que asco. Sabe a orina”. Estas palabras fueron suficientes para que se personara allí de improvisto la guardia civil, que está obligada a actuar de oficio en estos casos. Las fuerzas del orden solicitó el DNI de ambos, que lo entregaron a regañadientes.

Ahí se consumó la tragedia. Una de los agentes de seguridad le calcó una hostia al hombre. Cuando la gente se lo echó en cara y le preguntó a que venía esa actitud tan ruin y violenta el guardia civil mostró el carnet, dónde se podía comprobar que el hostiado era francés. La gente entonces se lanzó sobre él con la intención de lincharlo porque puedes ser francés, pero no francés y rechazar un CULÍN. Está en el Código Civil de las normas del Principado para turistas ocasionales.

Ahora el caso ha terminado en los juzgados y aunque por el momento se impone el secreto de sumario, fuentes consultadas nos informan de que ha habido denuncias mutuas. El francés ha denunciado al guardia civil, al que parece que se le va a imponer la medalla al valor, las llaves de la ciudad y un lote de productos de CRIVENCAR. Al francés, por rechazar la sidra, le dan a elegir entre el garrote vil, escuchar Gente de Zona o volver a repetir espicha y beber, esta vez sí, sidra. Al menos un par de culetes.

Si, lo adivinasteis… ¡TENEMOS ESPICHA!