El artículo 155 fue incluido en la constitución española para casos excepcionales. Por fortuna, en toda la historia reciente de nuestra democracia, nunca había tenido que aplicarse. Nadie puede saber a ciencia cierta cuales serán sus consecuencias. Pero la primera de ellas, resulta ser tan sorprendente como beneficiosa para el Principado de Asturias.
En la mañana de hoy, el presidente del gobierno Mariano Rajoy sorprendía a todos los presentes en el congreso de los diputados con su primera medida en al amparo del artículo 155. Desde hoy, 30 de octubre de 2017, el reino de España pasará a estar formado únicamente por dos comunidades autónomas: Asturias y Tierra Conquistada.

El anuncio fue recibido con grandes aplausos por parte de todas las bancadas, excepto por dos de ellas: los independentistas catalanes y los diputados del P.N.V. (Partido Nacionalista de Valdevimbre). Los primeros porque pierden así definitivamente todas sus aspiraciones soberanistas, y los segundos porque tenían la esperanza de quedar integrados en la autonomía Asturiana, dada su proximidad.
Además, la reducción a dos de las autonomías, según expertos economistas, no solo borra de un plumazo los problemas del independentismo, sino que supondrá un ahorro de 50.000 millones de euros para las arcas del estado. Más de 30.000 políticos y “asesores de confianza” perderán su puesto de trabajo en las diferentes administraciones autonómicas. Pero, en un breve plazo de tiempo, serán reinsertados en el mercado laboral como picadores en la mina, jornaleros de la aceituna y sexadores de pitos de caleya.
Según pudo averiguar este medio, la medida hoy adoptada por el presidente del gobierno parte del mismísimo Rey… ¡el Rey Pelayo! Que tras una elevada conversación telefónica “instó” a Rajoy a tomar la decisión. No trascendieron más detalles de la llamada pero el inicio de la misma fue el siguiente:
– ¡A ver gallegón!… ¡¡¿Ayúdote yo?!!