El delirio llegó a las calles de Oviedo. Decenas de trabajadores de Los Telares de la capital asturiana salieron a la calle cantando, bailando y bebiendo sidra. MANOLÍN VALLE, que trabajaba de allí de reponedor y llegaba tarde se asomó desconcertado a la puerta al escuchar el bullicio de sus compañeros, que entre lágrimas le dijeron: “Toconos, Manolín… ¡toconos! ¡El niño!”


Manolín miró el calendario. ¡ERA EL DÍA DE LA LOTERÍA! ¡Se había vuelto millonario! Y entonces hizo lo normal que se hace en estos casos: Cogió a su jefe y le calzó dos hostias. Luego se fue a casa de su suegra donde también le calzo dos guantazos a SU CUÑADO. Por cuñado. Finalmente se puso en medio del Parque San Francisco en pelotas y pegando saltos gritó a pleno pulmón: “¡Mari, vaya cuernacos que te puse! ¡Tas pa correr los Sanfermines!”.

A partir de ahí se empezó a mascar la tragedia. Porque cuando Manolín dijo que con el dinero se iba a comprar un dúplex en La Corredoria sus compañeros muy educadamente le rectificaron: “¿Con los 20 euros de la pedrea, borrego? No tienes ni para una caja moscovitas…” Porque las decenas de trabajadores de Los Telares que habían salido a la calle cantando, bailando y chumando sidra no lo hacían porque les hubiera tocado la lotería. Lo hacían porque eran asturianos y lo celebraban. “Toconos, Manolín… ¡toconos!! ¡TOCONOS SER ASTURIANOS!” Esa era la mejor lotería para ellos. Nacer en ASTURIAS.

Eso no fue consuelo para Manolín. Porque al día siguiente lo echaron de Los Telares y el encargado lo denunció por maltrato animal. Acto seguido su cuñado fue a por él y empezó a contarle chistes de ARÉVALO. Y amenazó con denunciarlo también si no se reía. Finalmente su mujer se divorció y tuvo un tórrido romance con el butanero. Al que por cierto sí le había tocado el la Lotería del Niño.


Pero a pesar de todo, Manolín no se hundió. Esbozó una sonrisa, miró para el cielo lluvioso y susurró en voz alta: “tocome… tocome NACER EN ASTURIES”. Y luego marchó a correr los sanfermines.

PD: Manolín acaba de echar el currículum en el Simago y Novedades Eloína.

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