Malas noticias para la popular presentadora malagueña. Terelu vuelve a ser noticia, pero no por ninguno de sus programas, sino por una nueva polémica que acaba de traspasar la pequeña pantalla.
La presentadora se encontraba en Asturias grabando un nuevo capítulo de su reality “Las Campos”. Y tal y como captaron sus propias cámaras, decidía celebrar una espicha con un nutrido grupo de sus mejores amigos.
Para la ocasión reservó en el Llagar Bernueces (Gijón) y contrató el servicio más completo que ofertaban. Un menú con el que el Josín Alonso, encargado del Llagar, le aseguraba:

“Tate tranquila muyer, si vemos que ye poco sacámoste más. Faime casu boba, con esto ye científicamente imposible quedar con fame”.

Lamentablemente para Josín, y para el resto de invitados, su afirmación no pudo estar más errada. La espicha comenzaba a las 21:00 pero al llegar las 2:00 de la madrugada, siguiendo instrucciones de la presentadora, los camareros continuaban sacando fuentes de comida. El hambre de la malagueña parecía no tener fin, pero el encargado mantenía su promesa, y hacía trabajar a tres turnos a sus empleados hasta que finalmente, la mañana hoy domingo, ocurría lo inevitable.

Terelu Campos sospechosa de canibalismo

Con las primeras luces de la mañana las existencias del llagar se agotaban  y Terelu, muy ofendida y aún famélica, daba un dramático giro a los acontecimientos. Cerraba por dentro las puertas y tomaba como rehenes a los camareros y a sus propios invitados.

“Quiero mi pasaporte y un avión lleno de tortos, tablas de quesos y dos millones de casadielles sin marcar… si no hacen exactamente lo que digo me comeré a uno cada hora”.

A las 18:25 de hoy, un negociador entraba en el llagar para tratar de poner fin al secuestro. Pero 20 minutos después, la policía y cientos de curiosos, veían horrorizados como Terelu escupía su cabeza por una ventana como si fuera el hueso de una aceituna.
La situación es realmente dantesca. Desgraciadamente, a estas alturas, se cree que la presentadora de telecinco podría haberse comido ya el papel de los manteles, a todos los camareros, y a varios invitados, incluida su hermana Carmen Borrego.