Anselmo Rubiera, socio del Sporting de Gijón, no pudo cobrar un premio de 2,7 millones de euros (casi 500 millones de las antiguas pesetas) al haber apostado por la derrota segura del Oviedo frente al Albacete. “No me arrepiento, a los carbayones ni agua”.


Este socio del equipo gijonés reconoce que lo lógico hubiera sido apostar por otro resultado pero según nos relata le fue imposible: “Yo acercaba el boli a la casilla de la X y empecé a sudar y cagame”, decía Anselmo entre llantos. “Y ya no te digo cuando pensé en poner un 1, casi me sale un ventrículo del corazón por la boca”.

Según informaron fuentes del BAR DQUINI, donde Anselmo estaba rellenando el boleto, aunque dudó varios segundos finalmente colocó el 2, besó al hijo del mítico delantero rojiblanco y gritó de viva voz: “Va por ti, brujo”. El final de la historia es por todos conocida.

Pero Anselmo lejos de hundirse intenta mirar al frente con ilusión y optimismo: “¡Será por perres! ¿Que son 2,7 millones de euros? ¿La vida resuelta para mí y mis próximas tres generaciones? ¡Nomenó! ¡Mientras haya salud!”, dijo Anselmo mientras se secaba las lágrimas con un mantel. Acto seguido gritó algo parecido a “cagonmiputamadrequedisgusto”.


Pero no todo son malas noticias. Al menos este aficionado del Sporting se ha llevado 490 euros al acertar 13 resultados, con los que piensa renovar el abono del año que viene. “Y tovía alcanza pa un par de botellines de sidra. ¡Tatopago!”.

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