POKEMON GO era el juego del momento… hasta hoy. Porque ahora una empresa asturiana prepara el que sin duda va a ser el pelotazo del año, el POKEMÓN GO SIDRA. Esta versión del POKEMON GO original ya ha batido récords de reservas en Gijón, Oviedo y Boñar.

La empresa que lo gestiona, PUFISOFTWARE, tiene un único programador, un único analista informático y un solo director general. Y todos son el mismo paisano, XOSÉ TENA. Xosé ye un paisano de Mieres que hizo un curso con el Inem de Word y Excel. Luego cogió su Spectrum y creó el POKEMON GO SIDRA. “El Pokemón Go original ye una mierda”, declara Xosé. “Pa cazar bichos feos ya tuve en la mili. Allí coincidí con murcianos que asustaben a su madre”.

El POKEMÓN GO SIDRA consiste en recorrer chigres y CAZAR BOTELLES DE SIDRA que luego chumes como si lo fueren a prohibir. “Muchos me decíen que eso hacenlo sin falta de móvil. Pero inténtalo con una borrachera de la virgen, gallu”. Es evidente que no es fácil, como sugiere Xosé.

Pero aunque el POKEMÓN GO SIDRA puede parecer atractivo, ya está generando accidentes y otros altercados por toda la geografía asturiana. “Hubo un bar dónde ponen pinchos de cachopo, que se juntaron mil paisanos y allí cayeron UNAS ENSALADAS DE HOSTIAS que casi mueren ellos de les hosties y yo de la onda expansiva”.

Este empresario antaño ex picaor de Hunosa siempre tuvo claro dónde estaba el futuro. “Yo tenía un vecín que un día díjome que lu llamara y metió el móvil en culo. Aquello empezó a vibrar y él daba saltos de alegría. Ahí comprendí que la telefonía era un mundu lleno de posiblidades”.

Pero Xosé no solo es un hombre de ambición desmedida sino también un gurú del entretenimiento. “Ahora toi desarrollando una aplicación que APARTE DE BOTELLES LOCALIZA ORICIOS. Y además voy cambiar PIKACHU por mi suegra. Ye lo mismo”. Acto seguido la muyer le dio una colleja y lo desnucó. Ahora ella ha heredado la patente de POKEMON GO SIDRA. ¿Corre peligro el juego una vez muerto Xosé Tena? Sea como fuere, no cabe duda de que éste es un ejemplo más de que los asturianos estamos a la vanguardia de todo. O casi.